CINCO LLAGAS VIVAS
San Padre Pío de Pietrelcina: Los Guantes de Lana, Diez Años Recluido y el Hospital en la Roca
Crónica histórica en tres capítulos sobre la mañana de septiembre de 1918 en San Giovanni Rotondo, la obediencia heroica bajo calumnias y el milagro de caridad en el Gargano
El 20 de septiembre de 1918, en el coro de madera del humilde convento de San Giovanni Rotondo, el joven fraile capuchino Francesco Forgione recibió las cinco llagas visibles de Cristo que sangrarían cada día durante medio siglo. Lejos de caminar sobre alfombras de gloria, soportó severos exámenes médicos, diez años de encierro sin poder celebrar misa pública ni confesar debido a denuncias falsas, y jornadas de dieciocho horas en el confesionario. En tres capítulos históricos, descubre cómo aquel sacerdote incomprendido levantó sobre la piedra árida uno de los mayores hospitales de Europa.